Traducción para el otoño

Conviene recordar que tras las pasiones estivales vienen los otoños. Aquí os traduzco un poema algo cursi y lleno de efectos especiales muy obviamente poéticos, pero que no deja de gustarme, sobre todo el remate. Es uno de los poemas primeros de W.B. Yeats, de título Ephemera.

Ephemera

«Tus ojos, que antes no se cansaban nunca de los míos,
Inclinan la vista bajo tus párpados caídos
porque nuestro amor se agota».

Y ella responde:
«Aunque nuestro amor se esté agotando,
volvamos a la solitaria orilla del lago,
pasemos juntos esta hora tranquila
en que la pasión, pobre cría cansada, cae dormida.
¡Qué lejanas parecen las estrellas,
Y qué lejos queda nuestro primer beso,
ah, qué viejo siento mi corazón!».

Pensativos, vagan entre las hojas descoloridas,
mientras que lentamente, él que agarra su mano, contesta:
«La Pasión ha desgastado nuestros corazones peregrinos».

El bosque los rodea, y las hojas amarillas,
caían en la penumbra como tenues estrellas fugaces,
Una vieja liebre cojeó por el sendero,
Sobre ella se cierne el otoño: y ahora se detienen
a la orilla solitaria del lago una vez más:
Volviéndose, él vio que sobre su pecho y su cabello 
ella había arrojado hojas muertas,
recogidas en silencio, húmedas como sus ojos.

«No te lamentes», dijo él,
«estamos fatigados porque otros amores nos esperan,
odiemos y amemos a través del tiempo impertérrito,
ante nosotros descansa la eternidad, nuestras almas 
son amor y una despedida continua».

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s